El Covid y los Ex.

Y después de un año y medio esquivándolo como si fuera un ex: sorteándolo, tomando todas las medidas para no coincidir en el mismo lugar. Cambiando de hábitos vitales, cambiando de horarios, de lugares, de grupos de amigos, de ritmo de vida… Después de año y medio de victoria… BOOM. Lo cogí. No a mi ex, no. Me refiero al COVID. Al maldito que llegó para quedarse y jodernos a todos.

Nos has jodido pero bien. Has jodido familias, parejas, trabajos, ciudades, países… has jodido el mundo un poco más de lo que nosotros ya lo llevamos jodiendo hace años. No hay renglones para contar todo el dolor que has causado, no cabe en ningún papel, web o noticia del telediario. Solo cabe en los puños que se cierran con rabia de aquellos que te han sufrido de cerca y te has llevado a alguno de los suyos.

Y ahora que te tengo conmigo, como cuando te despiertas con tu ex al lado, pienso… ¿en qué hora? ¿en qué momento? ¿por qué yo? Si dije que no iba a caer… Pues mira, cuando menos te lo esperas, a pesar de verte fuerte… caes. Y ahora en la cama, mirando al techo, sin ex al lado, pero con un termómetro (de los de mercurio, que me encantan) que marca 39, un rollo de papel para los mocos y las flemas, una caja de paracetamol y otra de aumentine, una botella de agua y otra de suero, el mando de la tele, el del aire acondicionado, el ipad, cacao para los labios y unas toallas humedecidas para bajar la fiebre… con todo eso, pienso. Qué tontos somos.

Qué tontos y qué imprudentes. Y qué rápido se nos olvida todo. Y qué ansia por querer volver a la normalidad cuando No hay normalidad porque hay una pandemia mundial. Y qué necesidad de fiestas de 25 amigos, de despedidas de soltera, de viajes finde sí finde también, de discotecas clandestinas, clubs privados, fiestas en casa… lo nuestro ya no es tropezar con la misma piedra, es adoptarla y llevártela de fiesta contigo. Nosotros somos la piedra señores.

Así que solo pido que, como cuando una amiga se vuelve a acostar con su ex y tú sabes que eso no está bien y que va a sufrir por ello (ella y los que le rodean), seamos responsables y nos cuidemos los unos de los otros. Digámonos ‘eso no está bien, tía’, hazlo por ti primero y por nosotras después. Pues lo mismo con el señor Corona. Si no queréis hacerlo por vosotros, porque os encanta jugar con fuego (como con los ex 😉) hacedlo por los demás. Por el mundo, vamos. Por el futuro de todos. Porque esta pandemia no se ha acabado, queramos o no. Tengamos ganas de party hard o no. O somos realistas o nos tapamos los ojos y jugamos al futbol con la piedra, como lo llevamos haciendo hasta ahora.

Y ahora, lectores y lectoras, disculpadme, pero os tengo que dejar. Tengo un covid al que enfrentarme, con armas tan temidas y potentes como: Paracetamol, agua y un pijama de guns and roses que está empapado de fiebre. Creo que hoy me lo cambiaré por el de flamencos rosas, que lo veo más potente para vencer al virus.

Cuidarsus por favor. A vosotros y a los demás, que nos lo merecemos 😊

Banksy, el artista fracasado

El éxito comercial es un fracaso para un grafitero” 

¿Sabéis de quién es esta afirmación? Irónicamente, de uno de los grafiteros más ricos del MUNDO. El artista urbano por antonomasia, el enigmático y el carísimo; Banksy.

(Si no tienes tiempo para leer y prefieres escuchar este texto en formato podcast, pincha aquí y ve al minuto 33:44 para que te lo cuente de viva voz 😉

https://www.ivoox.com/culters-programa-1-el-fracaso-audios-mp3_rf_60980485_1.html

Es paradójico que sea justo él quien plantee esta disyuntiva, sí, pero es que eso precisamente es lo que busca Banksy con cada una de sus obras; cuestionar el arte, los precios, el éxito de ciertos artistas, el valor incluso de sus propias obras…

Posiblemente una de las ocasiones en las que más ha evidenciado este artista el fracaso de la mercantilización sea en la que en plena Subasta en Sotheby’s, justo al terminar la venta de una de sus obras más famosas, la icónica niña con el globo, por más de un millón de euros, la obra comienza a autodestruirse a través de una trituradora de papel que él mismo había integrado en el marco de la misma. Entre los asistentes se escuchaban gritos de asombro, carcajadas, y frases como “Maldito Banksy, lo ha vuelto a hacer” Podéis ver en Youtube el video de ese mítico momento.

Y es que, lo que para Banksy fue un acto de rebeldía, de ridiculización del valor de la pieza y de venganza contra el mercado del arte, terminó asumiéndose como una performance maravillosa que revalorizó la obra y ¡duplicó su precio! ¿Fracaso, genialidad, éxito premeditado…? La polémica está servida. (Se aceptan comentarios más abajo ;))

Pero sin duda, la obra maestra de este genio sobre esta polémica precisamente, es el falso documental que dirigió en 2010 llamado ‘Exit Through the Gift Shop’ y que podéis ver al completo en youtube.

Para los que no lo hayáis visto, se trata de un falso documental que comienza presentándonos a un personaje llamado Thierry Getta (y no digo lo de personaje como personaje de un relato, sino como personaje con todas las letras, personaje…PERSONAJE) Resulta que Thierry tiene una obsesión tremenda con filmar cosas, filmarlo todo: sus periplos familiares, las ciudades, calles, acciones…todo. Y todo muy random. 

Un día, Thierry le pide a su primo grafitero que le deje acompañarle en sus peripecias callejeras para grabarle, con la paradoja de que su primo resulta ser Space Invaders, uno de los artistas urbanos más internacionales, y es justo así como el arte urbano se cruza en el camino de este tipo raro, que termina acompañando y filmando las intervenciones nocturnas de artistas como Shepar Farey, más conocido como OBEY, o Banksy, en las calles de Nueva York.

Con todo este material inédito e insólito, Getta plantea hacer un documental sobre el arte urbano, llamado “La vida a control remoto”, documental que, por supuesto, teniendo en cuenta la naturaleza del personaje termina siendo un desastre. Banksy lo describe con estas palabras: ‘Cuando vi la película me di cuenta de que Getta era alguien con problemas mentales que por casualidad tenía una cámara. El clip Era hora y media de trailers de pesadillas imposibles de ver, como si alguien que padeciera un déficit de atención sacudiera el mando a distancia saltando a través de 900 canales de televisión. Era una mierda” (Podéis oír como lo explica el propio Banksy en el vídeo adjunto más arriba, en el minuto 55:00)

Pero esto no acaba aquí, Banksy, que en el fondo es un sensiblón, para no desanimar del todo a su colega, le propone, (eso sí, vagamente), una idea para olvidarse del estrepitoso fracaso de su película. “Ahora que has visto las bambalinas del arte urbano ¿Por qué no vas y pones una serie de posters, haces algo de arte, invitas a algunos amigos para que lo vean y abres un par de botellas de vino?

Pero como era de esperar, esto no se quedó en una amable propuesta y Getta obsesivo con todo lo que hace, se lo toma demasiado en serio, se adentra en un mundo muy loco que él mismo crea y se autoproclama MR Brainwash, ‘el señor lavacerebros’, defensor de que todo movimiento artístico consiste en un lavado de cerebro del ciudadano consumidor.

Y de nuevo, todo acaba como el cuadro de la niña con el globo: de una forma muy paradójica y como la broma más cara de la historia: acaba creando una exposición de lo más surrealista, con obras sospechosamente parecidas a las obras de Banksy, pero que de golpe le hacen posicionarse en la cumbre del mercado del arte convirtiéndole en uno de los artistas más cotizados de los estados unidos, y alcanzando ventas en esta primera expo que superan el millón de dólares. BOOM.

Y aquí es donde vienen las preguntas: ¿Fue su fracaso como director de documentales lo que llevó a Guetta al éxito como artista urbano? ¿Fracasó Banksy sugiriéndole a Getta probar con el arte para tener ver después cómo sus obras alcanzaban precios insólitos? ¿fracasamos nosotros como consumidores al pagar cifras millonarias por obras creadas en 20 segundos y por un artista impostor?

A todo este torbellino repentino Banksy respondió “No sé qué significa el éxito de Thierry en el mundo del arte. Quizá él era un genio en sí mismo. Quizá tuvo suerte. O Quizá el arte sea una broma”.

Atención al minuto 1:21:16 – 1:21:30

Sea como sea, Banksy había logrado de nuevo su objetivo: cuestionar las reglas artísticas, vaciar las obras de sentido y polemizar sobre el mercado del arte.

Y lo más curioso de todo es que, todos estos fracasos que se documentan en “Exit throug the giftshop”, acaban con varios éxitos en la mochila.

Una nominación a los Oscar como mejor película documental, una nominación a mejor director en los premios Bafta y el premio a la mejor película documental en los Independent Spirit Awards.

¿Fue todo una gamberrada más de Banksy?
¿Es Mr Brainwash su obra más elaborada?

¿Es real todo lo que aparece en el documental o es el guión una obra en sí misma? ¿Es Mr.Brainwash el alter ego de Banksy?

https://www.instagram.com/mrbrainwash/

Él mismo confesó en una entrevista que “todo en ella es verdad, en especial las escenas en las que todos mentimos“.

El debate que generó este documental, continúa a día de hoy y puede que efectivamente nunca conozcamos la respuesta a todas estas preguntas…

Lo que sí está claro es que todo lo que Banksy toca. Sea un muro, sea a un colega o un marco-trituradora, lo convierte en oro. Así que, si volvemos a su afirmación de que “el éxito comercial es un fracaso para los grafiteros”, sin duda, Banksy, es el artista más fracasado de toda la historia del arte urbano.

¿Y tú? ¿Eres del bando de Banksy-Genio? ¿o Banksy-uno más? 😉

PUEDES ESCUCHAR EL PODCAST SOBRE BANKSY AQUÍ:

(MINUTO 33:44)

https://www.ivoox.com/culters-programa-1-el-fracaso-audios-mp3_rf_60980485_1.html

Elliott Erwitt, el fotógrafo de los perros (y de todo lo que se le pusiera en frente)

Ayer fui a visitar a uno de mis fotógrafos preferidos. Buenos, a él no, a su exposición. Pero supongo que ver sus fotos es como verle a él. Porque los fotógrafos entregan y ponen su ojo y alma en cada uno de sus negativos. Así que sí, fui a verle a él, a Elliott Erwitt.


Estadounidense, amante de los perros, presidente de la agencia Magnum, colega de Bresson y Capa, fotógrafo de John F. Kennedy, Richard Nixon, Ernesto Che Guevara, Nikita Jrushchov, Marilyn Monroe y Jacqueline Kennedy entre otros. El irónico, el de los puntos de vista a ras del suelo, el del momento preciso, el de el blanco y negro.

Y es que da igual las veces que las vea, que siempre que veo su serie de los perros, sonrío como una tonta. Cómo me gusta Erwitt y qué ojo tiene el jodío.


“Se trata de reaccionar a lo que se ve, de esperar sin prejuicio. Puedes encontrar fotos en cualquier lugar. Es simplemente una cuestión de darse cuenta de las cosas y organizarlas. Sólo tienes que preocuparte por lo que te rodea y preocuparte por la humanidad y por la comicidad del ser humano. “-

Elliott Erwitt.

Y si quieres seguir conociendo a este genio del ‘momento decisivo’, como diría Henri Cartier-Bresson, no te pierdas su documental de Netflix ‘El silencio suena bien’, un retrato íntimo de Elliott tomado desde el silencio por su antigua ayudante, donde vemos al fotógrafo desayunar, viajar y explicarnos algunos de los secretos y situaciones de muchas de sus fotografías.

La alegría de vivir | Vinz Feel Free

La pandemia está trastocando todo. Y todo, está intentando adaptarse a ella.

Por ello, y como ha hecho durante siglos, el arte se ha amoldado y ha cambiado los procesos creativos, los tiempos de reposo, las temáticas, la manera de ser expuesto y consumido

Y gracias a ello y a que hay artistas que actúan rápidos y veloces, pero bajo una espina dorsal predeterminada y más que mascada, surgen exposiciones como la deVinz Feel Free, que hablan de lo que estamos viviendo, desde hace apenas 180 días.

Hacía tiempo no pisaba una exposición tan bien estructurada. Quizá sea porque llevo muchos meses sin pisar una galería, un museo o una sala de exposiciones, pero, una vez entré y leí en diagonal lo que el autor dejó escrito en el folleto de la entrada, junto con el gel hidroalcohólico, entendí inmediatamente la exposición como la estructura fija de un texto (introducción, cuerpo y desenlace) o como las capas de una tarta (chocolate, más chocolate y sirope de chocolate por encima). Sea como sea, se distinguían tres partes muy diferenciadas:

  • Qué fuimos durante el confinamiento: Narra todo lo que hicimos durante el confinamiento, desde los momentos más tediosos, hasta la hora de los aplausos, pasando por tareas cotidianas o las drogas que más se consumieron durante estos días…
  • Qué pudimos ser y no fuimos durante la pandemia: Presenta actividades peligrosas, normalmente por su incapacidad para mantener la distancia de seguridad (carreras, festivales, conciertos, fiestas regionales, tradiciones…), que han sido canceladas, pospuestas o prohibidas.
  • Qué somos y porqué: Por qué hicimos lo que hicimos y dejamos de hacer lo que dejamos de hacer. Qué nos ha parado y porqué tenía que ser así… Esta parte ha sido creada exclusivamente por Txema Rodríguez, fotógrafo y periodista y actual editor gráfico de Las Provincias.

“…un mazazo de realidad, más desnudo que todos los personajes anteriores, en forma de fotografías tomadas durante el mes de abril en el hospital de la Fe (Valencia), nos atiza donde más duele para responder a ese porqué que anunciaba Vinz Feel Free al comienzo de la exposición

Y es que, tras un recorrido por esta fábula, donde los personajes desnudos con cabezas de animales aplauden en los balcones y protagonizan el confinamiento, un mazazo de realidad, más desnudo que todos los personajes anteriores, en forma de fotografías tomadas durante el mes de abril en el hospital de la Fe (Valencia), nos atiza donde más duele para responder a ese porqué que anunciaba Vinz Feel Free al comienzo de la exposición. ¿Por qué tuvimos que estar encerrados? ¿Por qué y a quién aplaudimos? ¿Por qué hemos recurrido a las drogas? ¿por qué hemos perdido tradiciones, carreras, festivales y conciertos…?

Sobre la exposición:
Vinz Feel Free
Del 25 de septiembre al 31 de octubre
en Galería Cuatro c/ Nave 25 Valencia

Sobre el artista:

Vicent Soler, conocido como Vinz Feel Free, es un artista urbano valenciano licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. En el año 2011 emprendió ‘Feel Free’, un proyecto que ha llegado a las calles y galerías de Europa y EE.UU., que expresa naturalidad y libertad personal con fotomontajes de cuerpos desnudos, mezclados con cabezas de animales.
Consulta más obras aquí: @vinzfeelfree

Pejac | Cuando el arte no entiende de confinamientos

Muchos le comparan con el famoso Banksy, y es que sus trazos simples mezclados con el trasfondo complejo y lleno de crítica de sus obras, hacen que su impronta recuerde a la del británico.

Se trata de Pejac, un artista nacido en Santander pero formado en la facultad de Bellas Artes de Salamanca, Barcelona y Milán.  Al contrario que muchos artistas urbanos, que comienzan en los muros y acaban exponiendo en museos, Silvestre Pejac, comenzó entre las paredes de las galerías y terminó saliendo de ellas para pintar en la calle.

“La calle es el mejor escenario para acercar el arte a la gente que por los motivos que sea, nunca ha puesto un pie en un museo o en una galería de arte”, asegura el Santanderino en una entrevista.

Milán y algunos profesores demasiado rígidos con sus ideas sobre el arte, fueron quien despertaron su interés por el Street art, sin embargo, no fue hasta 2009 que comenzó a tomar las ciudades como lienzo. Moscú, París, Estambul, Londres, España o Portugal son algunos de los países donde ya ha dejado su huella y parece que el artista guarda en esa lista muchos más renglones.

Las imágenes de Pejac lucen un equilibrio perfecto entre la sencillez de los trazos y la complejidad de la técnica. Un mundo que se escurre por la acera y se cuela por una alcantarilla, unos barrotes de celda que se recogen a modo de cortina, ladrillos que se convierten en ramas… Obras llenas de melancolía y humor, con una gran dosis de crítica y un pequeño toque de ironía que invitan al espectador a pararse y reflexionar.

El proceso de creación de sus obras, tiene lo mínimo de azaroso y espontáneo. Según cuenta, primero reflexiona, piensa en la imagen y después de haber barajado diferentes formatos y soportes, busca el escenario perfecto para materializarla.

Pinceladas precisas con la cantidad perfecta de sencillez que dan como resultado un lenguaje poético que “huye de la belleza simple y busca la esencia en la cara oculta de las cosas”.

Uno de los ingredientes más importantes en el arte urbano, es remover conciencias y en eso, Banksy es experto. Es quizá por eso, por lo que ahora, a este artista español, le comparan con él, porque al igual que el británico, remueve a la vez que cautiva. 

Y LLEGÓ EL CONFINAMIENTO…

En esta ocasión, la calle ha tenido que esperar, por razones obvias. Pero el arte no entiende de confinamientos y Pejac nos invita a dibujar esa libertad ansiada, sobre las ventanas de nuestros hogares, los que estos meses, se han convertido en mas CASA que nunca.

Lo hizo a través de sus redes sociales bajo el hashtag #StayArtHomePejac. En apenas 48 horas, las publicaciones se multiplicaron y los vídeos y las creaciones en las ventanas, llegaban de más de 50 países y de los 5 continentes.  

Siluetas que andan sobre los tejados, hombres que llueven, nubes que hablan, ventanas que se convierten en noches estrelladas, nuevos vecinos en las azoteas…  

“Me ilusionaba pensar que la respuesta de la gente podía ser buena, ya que todos tenemos ventanas, imaginación y, en estos días tan complejos, mucha necesidad de romper la rutina. Pero la cosa se ha hecho inmensa y además en muy poco tiempo. Cada archivo nuevo que recibo lo abro con la misma ilusión que al desenvolver un regalo”, comentaba Pejac en una entrevista con Esquire.

Ojalá pronto, las calles vuelvan a convertirse en lienzo y se llenen de arte y de gente que le dé sentido. Mientras, a falta de calles… buenas son ventanas.

A ti, Madrid, te vamos a cuidar

Ahora, más que nunca, te vamos a cuidar. Y para ello, tenemos que dejar de pasearte unos días… Espéranos ahí fuera, que en nada, nos volvemos a abrazar en tus aceras, Madrid.

A ti, la que respira rápido, a ritmo de infarto, con un corazón de cuatro arterias con capacidad de querer y adoptar a todo aquel que la pisa.

A ti, la que no duerme, la de los ojos abiertos, la de las sirenas y los neones. La de los cielos naranjas y rosas… A ti, la que lleva por apellido el título de capital y por banda sonora un chotis. A la más chulapa, la más chula y la más castiza.

A ti, a la que no le hacen falta tacones para acariciar el cielo con sus gigantes. La que se baña en el manzanares, la que tiene sangre rojiblanca… La de la movida, la de Sabina, la de ‘pongamos que hablo de…’

La de Retiro, Velázquez y Serrano y también la de Lavapiés, Huertas y 2 de Mayo. La todoterreno, la musa de los del ‘27 y todos los que llegaron después… A ella, la más bella, la vamos a cuidar.

Señoras que hablan de culos y niños que creen ser Monet

El segundo día del año lo he pasado en el museo.

He aprendido que uno de los primeros photoshopeadores (así le he bautizado yo…) fue el fotógrafo francés Le Gray que, obsesionado con inmortalizar las olas del mar a la vez que la luz que se colaba y silueteaba las nubes (imposible de conseguir en la época por los tiempos de exposición en la fotografía), decidió mezclar y superponer dos negativos y juntarlos manualmente por la línea del horizonte. BOOM.

Tras dos horas entre impresionistas, me he dado cuenta que podría pasarme cinco o seis si hubiera más asientos frente a los cuadros. ¿Por qué hay tan pocos y tan incómodos asientos en los museos? Siempre he pensado que es un gesto sencillo que invitaría a MIRAR y no solo a VER. A observar, a analizar, a dejar que el cuadro nos diga algo, nos transmita (o no) lo que fuere y nos obligue a reflexionar. La sobriedad y lo viejuno de los museos es algo que siempre me ha cabreado. La falta de interacción, el ‘entra, observa y vete’, la ‘unidireccionalidad’,  la falta de información, de audioguías del siglo XIX y protocolos absurdos.

Y es que, en la era de las redes SOCIALES, donde emisor y receptor se intercambian los papeles, donde dos pantallas y varios estímulos a la vez no son multitud, y donde la inmediatez y la falta de concentración (máximo 8 segundos) es un hecho, las grandes (y pequeñas) exposiciones siguen siendo estáticas, sobrias y lugares donde el receptor no tiene ningún papel, más que observar obras que quizá no entienda o no conozca.

Llamamiento a los museos, a los gestores y las gestoras culturales, los curators, los comisarios y comisarias de arte… ¿no creéis que es hora de subirse a la ola? ¿no creéis que el visitante del 2020 no es igual ni observa igual que el de 1990?

En la era de las redes SOCIALES, donde emisor y receptor se intercambian los papeles, donde dos pantallas y varios estímulos a la vez no son multitud, y donde la inmediatez y la falta de concentración (máximo 8 segundos) es un hecho, las grandes (y pequeñas) exposiciones siguen siendo estáticas, sobrias y lugares donde el receptor no tiene ningún papel, mas que observar obras que quizá no entienda o no conozca.

Después de esta reflexión/cabreo repentino en la sala 2 (cuando mi espalda ya empezaba a parecerse a la de una señora de 70) un niño le decía a su padre, ‘¿Y éste de quién es, Papá?’ ‘ De Monet, hijo, de Monet’ – el niño – ‘pues eso que hace Monet es fácil’ – el padre- ‘Pues hazlo tú hijo’ – ‘pues vale, en casa lo hago’. Y ahí ha venido a mi mente el capítulo de ‘Who’s afraid of contemporary Art’  donde Kyung An (Assistant Curator en el Guggenheim Museum de New York) nos explica la NO relación de la dificultad con la necesidad de ser arte o no. Sea como sea, ese niño, mola.

Más adelante, en las últimas salas, cuatro señoras (muy señoras) charlan entre ellas en uno de esos incómodos bancos del centro de la sala. Hablan con otra señora que las acompaña en silla de ruedas. ‘¿Sabes? Hoy en día también hay culos como ese (dice una de ellas señalando el cuadro donde se ven los glúteos de un hombre que posa desnudo) lo que pasa que no se dejan ver, pero son igual de bonitos o más’. NADA MÁS QUE AÑADIR. Magníficas ellas, mágníficas.  

Y tras enamorarme de nuevo del desayuno tras el baño de Degas y su bailarina basculando, he salido de la sala, justo cuando anunciaban el cierre de puertas. Segundo día del año, finiquitado. Con reflexión (reflexión-cabreo), dolor de espalda y muchas horas de arte al canto.

Los impresionistas y la fotografía_Thyssen_madrid_Arte

ENTREVISTA | Dieciocho años de Boamistura

Lo que comenzó en la Alameda con “cinco cabezas, diez manos y un solo corazón” (Javier, Pablo, Juan, Pablo y Rubén) se ha consolidado, después de 18 años, mucho trabajo, muchos kilómetros y mucha (muchísima) pasión, en uno de los colectivos más importantes a nivel internacional del mundo del ARTE.

“El equipo originariamente empezó siendo cinco, pero la marcha de Rubén nos dejó siendo cuatro y para compensar todo lo que él aportaba necesitábamos rodearnos de más gente. Los más significativos han sido Diego, Pablo, Angy, Clara, Dani… pero a lo largo de estos diez años han pasado por la familia muchísimas personas. Ahora, las cabezas seríamos cuatro, con muchas más manos y un corazón mucho más grande que se va llenando de personas”, explica Javier Serrano, arquitecto e integrante del colectivo BOAMISTURA.

Gracias a ese crecimiento y esa evolución del equipo, la estructura se ha ido refinando y hace que los chicos puedan abarcar proyectos de distintas escalas a la vez. De hecho, en el momento de la entrevista, Javi, Juan y Pablo se encuentran en Madrid, pero con las maletas hechas para volver a Murcia, la que está siendo su base durante estos dos últimos meses por un proyecto donde intervienen 4 edificios de uno de los barrios más ‘complicados’ de la ciudad. Y mientras, Arkoh y el resto del equipo están volviendo de Akron, Ohio, donde han convertido una plaza a los pies de una escuela en un lienzo de caucho horizontal lleno de color.

Somos como un organismo que se hincha y se deshincha según el momento. Un organismo que crece y decrece pero también un organismo finito. Nos permite abarcar más proyectos, aunque no es algo que nos entusiasme; nos sigue gustando darle todo el cariño a cada proyecto, pero cuando surgen proyectos irrechazables lo que tienes que hacer es cogerlos con más tiempo para así poder darles el cariño necesario”, cuenta Javi.

Comenzaron con el más puro graffiti, con spray en mano e improvisación por bandera, después con murales de mayor formato donde los rodillos eran el nuevo spray, con  intervenciones donde empezaba a haber un trabajo de estudio previo en su mítica ‘Fábrica de Pepinos’ y continuaron con Crossroads, una especie de acupuntura al mundo a través de proyectos en diferentes rincones del globo donde lo más importante es la comunidad, el entorno, el diálogo de los vecinos con la obra, la responsabilidad social que implica y la colaboración de todos para que el proyecto se sienta propio. Y lo que al principio eran obras que nacían de una idea previa y un boceto realizado en el estudio, se convirtió en una tabula rasa que llega virgen al lugar y que busca la inspiración in situ. Un proceso creativo que, como el colectivo, ha crecido y ha madurado.

VANDALISMO SENTIMENTAL | LOS PASOS DE CEBRA CON VERSOS EN MADRID
http://www.patriciamunoz.es/vandalismo-sentimental-boamistura/

“La inspiración y la manera de afrontar una obra ha cambiado mucho porque cada vez hemos sido más conscientes de la importancia que tiene hacer una obra que responda correctamente al lugar y al momento, al tiempo y al espacio. Nos obsesiona esa relación de la obra con el contexto. Por ello, ahora, la inspiración la buscamos directamente en el lugar, en sus historias y en su gente”

Tanto que cuando Boamistura tienen entre manos un proyecto algo más largo y grande de lo habitual, hacen un viaje inicial, una visita previa para VIVIR (en el más amplio sentido de la palabra), el lugar donde van a intervenir. Allí, durante algunas semanas, realizan talleres, juegos, dinámicas y una recogida de ideas con los vecinos que les ayuda a ir entendiendo, a través de las personas, el lugar y el contexto. Después, empiezan a diseñar, pero no comienzan a pintar sin antes preguntar a los vecinos qué boceto les gusta más. “Esa decisión les hace ser un poco responsables del paisaje urbano que van a tener, les hace parte del proceso artístico”, explica Javi. “No solo les involucramos decidiendo, sino que, en ocasiones les formamos y pintan con nosotros, para que también sea, literalmente, un proyecto de los vecinos”.

Sin embargo, y a pesar de lo especiales que son estas paradas Crossroads para Boamistura, actualmente confiesan que no podrían estar haciendo continuamente este tipo de proyectos colaborativos. “Son proyectos que te dejan posos muy fuertes y de los cuales luego te cuesta recuperarte. Digamos que dejan una ‘resaca’ muy fuerte y por eso intentamos articular nuestro calendario para alternar esos picos con otros proyectos que sean valles de intensidad”, explica Javi. Quién se lo iba a decir a los BOA de 2012 que contestaban acerca de su proceso creativo lo siguiente: “A menudo, la gente no tiene muy claro qué nos traemos entre manos cuando nos ven delante de la pared midiendo y bocetando”.

Y es que, mientras que en 2001, las herramientas de trabajo de ‘los cinco’ eran los sprays y las paredes de 2×6 m, ahora prácticamente no los utilizan para los cientos de kilómetros cuadrados (miles en algunas ocasiones). “Nos hemos adecuado a nuevas herramientas. Ha cambiado un poco el oficio y la profesionalidad. Antes no preparábamos las paredes debidamente y ahora detrás de un mural nuevo hay una preparación muy exhaustiva desde rascar la pared, darle una capa de sellante, darle una imprimación, las manos correctas de pintura… dentro de que nuestras obras son efímeras, sí que intentamos aplicar los materiales de la manera más óptima. No es cosa de durabilidad sino por el compromiso con el lugar y los vecinos”, explica Javier.

Sean cinco, cuatro o doce, utilicen sprays, rodillos o brochas, o pinten sobre paredes, suelos o barcas, en color o en blanco y negro, lo que no ha cambiado desde 2001 en la obra del colectivo es que detrás de cada intervención hay SIEMPRE un mensaje positivo, un golpe en las mentes y un soplo para el corazón. Una responsabilidad social tatuada en su ADN.

ARTÍCULO COMPLETO AQUÍ: http://www.duendemad.com/es/moda/moda-boamistura-x-tiwel

El mejor orgasmo de Madrid

Hace 7 años Madrid amaneció diferente. Con cientos de personas en las calles, decenas tomando las plazas y miles expectantes de saber qué es eso que estaba surgiendo en la capital.

El suelo de la plaza que preside Carlos III sobre su caballo se convirtió en el mejor colchón de Mayo y desde allí, desde el km 0, Madrid empezó a despertar. Y lo hizo bajo un cielo de San Isidro que esta vez cubría algo más que las vistillas, las rosquillas y los chulapos. Cobijó (y mojó) conciencias, esperanzas y gritos mudos de miles de jóvenes, mayores y niños, estudiantes, trabajadores y parados. Todos luchando por un mismo objetivo. Una democracia real donde el poder resida en el pueblo y donde se respeten los derechos universales. Un país donde no haya miedo a un futuro sin hogar y donde las personas sean más importantes que el ‘poderoso caballero’. Un país donde firmar un contrato no sea firmar tu explotación y donde tener tres carreras, dos máster y tres idiomas sirva de algo.

Ya no hay carteles en la plaza, pero si en las conciencias. Gracias Madrid por tu despertar, fue tu abrir de ojos más bonito. Tu mejor orgasmo.

ENTREVISTA | Miss Van

Nada de etiquetas para la PINTORA que marcó un antes y un después en el universo femenino del arte urbano

Miss Van

A pesar de que la calle fue su primer lienzo, Vanessa Alice, más conocida como Miss Van, resopla cuando escucha términos o etiquetas como ‘artista urbana o grafiti’. ‘Me considero, ante todo, pintora’, señala. ‘No me gusta la etiqueta de la calle, de hecho mi pintura se puede trasladar a cualquier soporte, en cualquier lugar. No está marcada por el grafiti y nunca lo ha estado’, sentencia.

A pesar de que la calle fue su primer lienzo, Vanessa Alice, más conocida como Miss Van, resopla cuando escucha términos o etiquetas como ‘artista urbana o grafiti’. ‘Me considero, ante todo, pintora’, señala. ‘No me gusta la etiqueta de la calle, de hecho mi pintura se puede trasladar a cualquier soporte, en cualquier lugar. No está marcada por el grafiti y nunca lo ha estado’, sentencia.

Por ello, URVANITY, la primera feria española dedicada al Nuevo Arte Contemporáneo, le queda tan bien. Porque ambos (artista y feria), huyen de etiquetas y prefieren reivindicar apellidos que no se limiten al arte urbano, sino que abarquen todas aquellas disciplinas y expresiones artísticas desarrolladas en el contexto urbano a partir de los años 70 y que evolucionan hasta los talleres, los estudios y las galerías.

En esta tercera edición de URVANITY, Miss van, junto con Dan Witz, Jan Kaláb y Sam3, forma parte de la nueva sección bautizada como Solo Shows, donde se puede contemplar su obra en un contexto propio y de manera independiente.

Fousion Gallery (Barcelona) será la galería encargada de exponer su obra, donde no faltarán, por supuesto, sus famosas poupées; muñecas coquetas, llenas de erotismo, provocación y sensualidad a la vez que de nostalgia y aires naif. Princesas a medio camino entre niñas y mujeres que plantan cara al muro con sugerentes labios, ojos rasgados y aires burlesque – pin
up.

“Recuerdo la primera que pinté, fue en Toulouse. Durante muchos años apunté la fecha y la calle donde las pintaba, pero luego lo dejé y es cierto, que me hubiera gustado mucho guardar aquello como registro para saber exactamente qué he hecho, cuándo y dónde. Hay algunas poupées que marcan algunas épocas, y otras que ya no me gustan nada”, confiesa.

Comenzó pintando en las calles de su Toulouse natal en 1993, cuando tenía solo 20 años. “Estoy contenta de haber empezado hace tantos años, cuando todavía ‘no había internet’. El proceso fue muy espontáneo, muy puro, muy sincero. Hoy, con las redes sociales, se ha perdido esa esencia. Estoy contenta de poder seguir pintando y haber visto evolucionar mi
arte, pero siempre desde esa visión de la cultura más antigua y tradicional de la calle”, explica.

Y es que, a pesar de huir de las etiquetas, es imposible no reconocer a Miss Van, como unas de las grafiteras más importantes de Europa y una de las primeras mujeres en romper los esquemas de un mundo artístico liderado por hombres. De hecho, la biografía de su web la reconoce como una de las pioneras en el movimiento femenino del Street art. Por ello, y
aunque sabemos que la respuesta puede ser una exhalación, le preguntamos sobre la mujer y el mundo del grafiti.

“Me cansa y me aburre este tema. Me aburren las preguntas sobre la diferencia entre hombres y mujeres, la situación de las mujeres en el grafiti… Hay mucha información en internet, cada uno puede informarse”, concluye.

Ha expuesto en Asia, en Europa y al otro lado del charco, en galerías de la talla de Merry Karnowsky en Los Angeles o la Jonathan LeVine Gallery de Nueva York. Ha pasado la mayor parte de su vida artística en Barcelona, donde vive actualmente, y es allí donde se siente a gusto, donde ha instalado su taller (a 10 minutos de la playa) y donde encuentra la inspiración.

“Cuanto más viajo más me doy cuenta de que no hay un lugar concreto para inspirarse. Cada uno con sus propiedades y sus encantos, inspira de manera diferente. Me cuesta mucho decidir aunque mi base ahora está en Barcelona desde hace 15 años. Estoy contenta de volver aquí, es una ciudad fácil para moverse. Ya no pinto en sus calles, pero todavía sobreviven algunos murales. Prefiero el trabajo en mi taller, me gusta ir a la playa que está a 10 minutos de éste, y me gusta el lado histórico de la ciudad. La parte ‘mala’ de la ciudad es el turismo y que la parte artística ya no se desarrolla demasiado bien y no ponen dinero ni energía en esto”.
Sin embargo, confiesa que no solo le inspiran los viajes, sino también “los encuentros, la energía de la gente, las películas, las exposiciones, la música…”

  • ¿Y las mujeres? ¿Qué mujeres artistas te inspiran? ¿Qué aportaron ellas que no pueden aportar los hombres?

“Frida Khalo, Leonor Fini, Leonora Carrington y mujeres del surrealismo”, contesta decidida. “La mujer aporta toda la sensibilidad, la delicadeza y sensualidad que quizá un hombre no puede o no tiene desarrollado de la misma forma. Es esencial tener la visión de la mujer para cualquier disciplina. No solo en el arte, sino para la vida en general. Es irremplazable. Por ejemplo, creo que la visión más interior de una mujer no la puedes pintar siendo hombre. Yo, como mujer, me permito más cosas a la hora de pintar. Me permito pintar de cierta forma que quizá podría parecer machista si lo hiciera un hombre. Pinto a mujeres fantasiosas, mujeres objeto, sensuales, provocativas, ambiguas… Y las pinto sin censura y tomando todo ese derecho y libertad para hacerlo desde mi condición de mujer”.

  • ¿Próximos proyectos? ¿Algún sueño cercano?

“Quiero escribir mi libro retrospectivo, seguir viajando, seguir exponiendo. He llegado a un punto que ya estoy haciendo lo que me gusta y estoy contenta con mi vida. Soy ambiciosa pero menos que hace 20 años y ya no sueño a gran escala. No quiero enfocarme solo en el trabajo, quiero seguir haciendo lo que estoy haciendo, seguir creando, volver a hacer algunos murales… Quiero centrarme en encontrar personas que me motiven e inspiren para seguir creando, colaborando… Es lo que pido; que la inspiración no pare y ser súper sincera con mi trabajo para no desconectarme de él en ningún momento”

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