Elliott Erwitt, el fotógrafo de los perros (y de todo lo que se le pusiera en frente)

Ayer fui a visitar a uno de mis fotógrafos preferidos. Buenos, a él no, a su exposición. Pero supongo que ver sus fotos es como verle a él. Porque los fotógrafos entregan y ponen su ojo y alma en cada uno de sus negativos. Así que sí, fui a verle a él, a Elliott Erwitt.


Estadounidense, amante de los perros, presidente de la agencia Magnum, colega de Bresson y Capa, fotógrafo de John F. Kennedy, Richard Nixon, Ernesto Che Guevara, Nikita Jrushchov, Marilyn Monroe y Jacqueline Kennedy entre otros. El irónico, el de los puntos de vista a ras del suelo, el del momento preciso, el de el blanco y negro.

Y es que da igual las veces que las vea, que siempre que veo su serie de los perros, sonrío como una tonta. Cómo me gusta Erwitt y qué ojo tiene el jodío.


“Se trata de reaccionar a lo que se ve, de esperar sin prejuicio. Puedes encontrar fotos en cualquier lugar. Es simplemente una cuestión de darse cuenta de las cosas y organizarlas. Sólo tienes que preocuparte por lo que te rodea y preocuparte por la humanidad y por la comicidad del ser humano. “-

Elliott Erwitt.

Y si quieres seguir conociendo a este genio del ‘momento decisivo’, como diría Henri Cartier-Bresson, no te pierdas su documental de Netflix ‘El silencio suena bien’, un retrato íntimo de Elliott tomado desde el silencio por su antigua ayudante, donde vemos al fotógrafo desayunar, viajar y explicarnos algunos de los secretos y situaciones de muchas de sus fotografías.

La alegría de vivir | Vinz Feel Free

La pandemia está trastocando todo. Y todo, está intentando adaptarse a ella.

Por ello, y como ha hecho durante siglos, el arte se ha amoldado y ha cambiado los procesos creativos, los tiempos de reposo, las temáticas, la manera de ser expuesto y consumido

Y gracias a ello y a que hay artistas que actúan rápidos y veloces, pero bajo una espina dorsal predeterminada y más que mascada, surgen exposiciones como la deVinz Feel Free, que hablan de lo que estamos viviendo, desde hace apenas 180 días.

Hacía tiempo no pisaba una exposición tan bien estructurada. Quizá sea porque llevo muchos meses sin pisar una galería, un museo o una sala de exposiciones, pero, una vez entré y leí en diagonal lo que el autor dejó escrito en el folleto de la entrada, junto con el gel hidroalcohólico, entendí inmediatamente la exposición como la estructura fija de un texto (introducción, cuerpo y desenlace) o como las capas de una tarta (chocolate, más chocolate y sirope de chocolate por encima). Sea como sea, se distinguían tres partes muy diferenciadas:

  • Qué fuimos durante el confinamiento: Narra todo lo que hicimos durante el confinamiento, desde los momentos más tediosos, hasta la hora de los aplausos, pasando por tareas cotidianas o las drogas que más se consumieron durante estos días…
  • Qué pudimos ser y no fuimos durante la pandemia: Presenta actividades peligrosas, normalmente por su incapacidad para mantener la distancia de seguridad (carreras, festivales, conciertos, fiestas regionales, tradiciones…), que han sido canceladas, pospuestas o prohibidas.
  • Qué somos y porqué: Por qué hicimos lo que hicimos y dejamos de hacer lo que dejamos de hacer. Qué nos ha parado y porqué tenía que ser así… Esta parte ha sido creada exclusivamente por Txema Rodríguez, fotógrafo y periodista y actual editor gráfico de Las Provincias.

“…un mazazo de realidad, más desnudo que todos los personajes anteriores, en forma de fotografías tomadas durante el mes de abril en el hospital de la Fe (Valencia), nos atiza donde más duele para responder a ese porqué que anunciaba Vinz Feel Free al comienzo de la exposición

Y es que, tras un recorrido por esta fábula, donde los personajes desnudos con cabezas de animales aplauden en los balcones y protagonizan el confinamiento, un mazazo de realidad, más desnudo que todos los personajes anteriores, en forma de fotografías tomadas durante el mes de abril en el hospital de la Fe (Valencia), nos atiza donde más duele para responder a ese porqué que anunciaba Vinz Feel Free al comienzo de la exposición. ¿Por qué tuvimos que estar encerrados? ¿Por qué y a quién aplaudimos? ¿Por qué hemos recurrido a las drogas? ¿por qué hemos perdido tradiciones, carreras, festivales y conciertos…?

Sobre la exposición:
Vinz Feel Free
Del 25 de septiembre al 31 de octubre
en Galería Cuatro c/ Nave 25 Valencia

Sobre el artista:

Vicent Soler, conocido como Vinz Feel Free, es un artista urbano valenciano licenciado en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia. En el año 2011 emprendió ‘Feel Free’, un proyecto que ha llegado a las calles y galerías de Europa y EE.UU., que expresa naturalidad y libertad personal con fotomontajes de cuerpos desnudos, mezclados con cabezas de animales.
Consulta más obras aquí: @vinzfeelfree

Pejac | Cuando el arte no entiende de confinamientos

Muchos le comparan con el famoso Banksy, y es que sus trazos simples mezclados con el trasfondo complejo y lleno de crítica de sus obras, hacen que su impronta recuerde a la del británico.

Se trata de Pejac, un artista nacido en Santander pero formado en la facultad de Bellas Artes de Salamanca, Barcelona y Milán.  Al contrario que muchos artistas urbanos, que comienzan en los muros y acaban exponiendo en museos, Silvestre Pejac, comenzó entre las paredes de las galerías y terminó saliendo de ellas para pintar en la calle.

“La calle es el mejor escenario para acercar el arte a la gente que por los motivos que sea, nunca ha puesto un pie en un museo o en una galería de arte”, asegura el Santanderino en una entrevista.

Milán y algunos profesores demasiado rígidos con sus ideas sobre el arte, fueron quien despertaron su interés por el Street art, sin embargo, no fue hasta 2009 que comenzó a tomar las ciudades como lienzo. Moscú, París, Estambul, Londres, España o Portugal son algunos de los países donde ya ha dejado su huella y parece que el artista guarda en esa lista muchos más renglones.

Las imágenes de Pejac lucen un equilibrio perfecto entre la sencillez de los trazos y la complejidad de la técnica. Un mundo que se escurre por la acera y se cuela por una alcantarilla, unos barrotes de celda que se recogen a modo de cortina, ladrillos que se convierten en ramas… Obras llenas de melancolía y humor, con una gran dosis de crítica y un pequeño toque de ironía que invitan al espectador a pararse y reflexionar.

El proceso de creación de sus obras, tiene lo mínimo de azaroso y espontáneo. Según cuenta, primero reflexiona, piensa en la imagen y después de haber barajado diferentes formatos y soportes, busca el escenario perfecto para materializarla.

Pinceladas precisas con la cantidad perfecta de sencillez que dan como resultado un lenguaje poético que “huye de la belleza simple y busca la esencia en la cara oculta de las cosas”.

Uno de los ingredientes más importantes en el arte urbano, es remover conciencias y en eso, Banksy es experto. Es quizá por eso, por lo que ahora, a este artista español, le comparan con él, porque al igual que el británico, remueve a la vez que cautiva. 

Y LLEGÓ EL CONFINAMIENTO…

En esta ocasión, la calle ha tenido que esperar, por razones obvias. Pero el arte no entiende de confinamientos y Pejac nos invita a dibujar esa libertad ansiada, sobre las ventanas de nuestros hogares, los que estos meses, se han convertido en mas CASA que nunca.

Lo hizo a través de sus redes sociales bajo el hashtag #StayArtHomePejac. En apenas 48 horas, las publicaciones se multiplicaron y los vídeos y las creaciones en las ventanas, llegaban de más de 50 países y de los 5 continentes.  

Siluetas que andan sobre los tejados, hombres que llueven, nubes que hablan, ventanas que se convierten en noches estrelladas, nuevos vecinos en las azoteas…  

“Me ilusionaba pensar que la respuesta de la gente podía ser buena, ya que todos tenemos ventanas, imaginación y, en estos días tan complejos, mucha necesidad de romper la rutina. Pero la cosa se ha hecho inmensa y además en muy poco tiempo. Cada archivo nuevo que recibo lo abro con la misma ilusión que al desenvolver un regalo”, comentaba Pejac en una entrevista con Esquire.

Ojalá pronto, las calles vuelvan a convertirse en lienzo y se llenen de arte y de gente que le dé sentido. Mientras, a falta de calles… buenas son ventanas.

A ti, Madrid, te vamos a cuidar

Ahora, más que nunca, te vamos a cuidar. Y para ello, tenemos que dejar de pasearte unos días… Espéranos ahí fuera, que en nada, nos volvemos a abrazar en tus aceras, Madrid.

A ti, la que respira rápido, a ritmo de infarto, con un corazón de cuatro arterias con capacidad de querer y adoptar a todo aquel que la pisa.

A ti, la que no duerme, la de los ojos abiertos, la de las sirenas y los neones. La de los cielos naranjas y rosas… A ti, la que lleva por apellido el título de capital y por banda sonora un chotis. A la más chulapa, la más chula y la más castiza.

A ti, a la que no le hacen falta tacones para acariciar el cielo con sus gigantes. La que se baña en el manzanares, la que tiene sangre rojiblanca… La de la movida, la de Sabina, la de ‘pongamos que hablo de…’

La de Retiro, Velázquez y Serrano y también la de Lavapiés, Huertas y 2 de Mayo. La todoterreno, la musa de los del ‘27 y todos los que llegaron después… A ella, la más bella, la vamos a cuidar.

Señoras que hablan de culos y niños que creen ser Monet

El segundo día del año lo he pasado en el museo.

He aprendido que uno de los primeros photoshopeadores (así le he bautizado yo…) fue el fotógrafo francés Le Gray que, obsesionado con inmortalizar las olas del mar a la vez que la luz que se colaba y silueteaba las nubes (imposible de conseguir en la época por los tiempos de exposición en la fotografía), decidió mezclar y superponer dos negativos y juntarlos manualmente por la línea del horizonte. BOOM.

Tras dos horas entre impresionistas, me he dado cuenta que podría pasarme cinco o seis si hubiera más asientos frente a los cuadros. ¿Por qué hay tan pocos y tan incómodos asientos en los museos? Siempre he pensado que es un gesto sencillo que invitaría a MIRAR y no solo a VER. A observar, a analizar, a dejar que el cuadro nos diga algo, nos transmita (o no) lo que fuere y nos obligue a reflexionar. La sobriedad y lo viejuno de los museos es algo que siempre me ha cabreado. La falta de interacción, el ‘entra, observa y vete’, la ‘unidireccionalidad’,  la falta de información, de audioguías del siglo XIX y protocolos absurdos.

Y es que, en la era de las redes SOCIALES, donde emisor y receptor se intercambian los papeles, donde dos pantallas y varios estímulos a la vez no son multitud, y donde la inmediatez y la falta de concentración (máximo 8 segundos) es un hecho, las grandes (y pequeñas) exposiciones siguen siendo estáticas, sobrias y lugares donde el receptor no tiene ningún papel, más que observar obras que quizá no entienda o no conozca.

Llamamiento a los museos, a los gestores y las gestoras culturales, los curators, los comisarios y comisarias de arte… ¿no creéis que es hora de subirse a la ola? ¿no creéis que el visitante del 2020 no es igual ni observa igual que el de 1990?

En la era de las redes SOCIALES, donde emisor y receptor se intercambian los papeles, donde dos pantallas y varios estímulos a la vez no son multitud, y donde la inmediatez y la falta de concentración (máximo 8 segundos) es un hecho, las grandes (y pequeñas) exposiciones siguen siendo estáticas, sobrias y lugares donde el receptor no tiene ningún papel, mas que observar obras que quizá no entienda o no conozca.

Después de esta reflexión/cabreo repentino en la sala 2 (cuando mi espalda ya empezaba a parecerse a la de una señora de 70) un niño le decía a su padre, ‘¿Y éste de quién es, Papá?’ ‘ De Monet, hijo, de Monet’ – el niño – ‘pues eso que hace Monet es fácil’ – el padre- ‘Pues hazlo tú hijo’ – ‘pues vale, en casa lo hago’. Y ahí ha venido a mi mente el capítulo de ‘Who’s afraid of contemporary Art’  donde Kyung An (Assistant Curator en el Guggenheim Museum de New York) nos explica la NO relación de la dificultad con la necesidad de ser arte o no. Sea como sea, ese niño, mola.

Más adelante, en las últimas salas, cuatro señoras (muy señoras) charlan entre ellas en uno de esos incómodos bancos del centro de la sala. Hablan con otra señora que las acompaña en silla de ruedas. ‘¿Sabes? Hoy en día también hay culos como ese (dice una de ellas señalando el cuadro donde se ven los glúteos de un hombre que posa desnudo) lo que pasa que no se dejan ver, pero son igual de bonitos o más’. NADA MÁS QUE AÑADIR. Magníficas ellas, mágníficas.  

Y tras enamorarme de nuevo del desayuno tras el baño de Degas y su bailarina basculando, he salido de la sala, justo cuando anunciaban el cierre de puertas. Segundo día del año, finiquitado. Con reflexión (reflexión-cabreo), dolor de espalda y muchas horas de arte al canto.

Los impresionistas y la fotografía_Thyssen_madrid_Arte

ENTREVISTA | Dieciocho años de Boamistura

Lo que comenzó en la Alameda con “cinco cabezas, diez manos y un solo corazón” (Javier, Pablo, Juan, Pablo y Rubén) se ha consolidado, después de 18 años, mucho trabajo, muchos kilómetros y mucha (muchísima) pasión, en uno de los colectivos más importantes a nivel internacional del mundo del ARTE.

“El equipo originariamente empezó siendo cinco, pero la marcha de Rubén nos dejó siendo cuatro y para compensar todo lo que él aportaba necesitábamos rodearnos de más gente. Los más significativos han sido Diego, Pablo, Angy, Clara, Dani… pero a lo largo de estos diez años han pasado por la familia muchísimas personas. Ahora, las cabezas seríamos cuatro, con muchas más manos y un corazón mucho más grande que se va llenando de personas”, explica Javier Serrano, arquitecto e integrante del colectivo BOAMISTURA.

Gracias a ese crecimiento y esa evolución del equipo, la estructura se ha ido refinando y hace que los chicos puedan abarcar proyectos de distintas escalas a la vez. De hecho, en el momento de la entrevista, Javi, Juan y Pablo se encuentran en Madrid, pero con las maletas hechas para volver a Murcia, la que está siendo su base durante estos dos últimos meses por un proyecto donde intervienen 4 edificios de uno de los barrios más ‘complicados’ de la ciudad. Y mientras, Arkoh y el resto del equipo están volviendo de Akron, Ohio, donde han convertido una plaza a los pies de una escuela en un lienzo de caucho horizontal lleno de color.

Somos como un organismo que se hincha y se deshincha según el momento. Un organismo que crece y decrece pero también un organismo finito. Nos permite abarcar más proyectos, aunque no es algo que nos entusiasme; nos sigue gustando darle todo el cariño a cada proyecto, pero cuando surgen proyectos irrechazables lo que tienes que hacer es cogerlos con más tiempo para así poder darles el cariño necesario”, cuenta Javi.

Comenzaron con el más puro graffiti, con spray en mano e improvisación por bandera, después con murales de mayor formato donde los rodillos eran el nuevo spray, con  intervenciones donde empezaba a haber un trabajo de estudio previo en su mítica ‘Fábrica de Pepinos’ y continuaron con Crossroads, una especie de acupuntura al mundo a través de proyectos en diferentes rincones del globo donde lo más importante es la comunidad, el entorno, el diálogo de los vecinos con la obra, la responsabilidad social que implica y la colaboración de todos para que el proyecto se sienta propio. Y lo que al principio eran obras que nacían de una idea previa y un boceto realizado en el estudio, se convirtió en una tabula rasa que llega virgen al lugar y que busca la inspiración in situ. Un proceso creativo que, como el colectivo, ha crecido y ha madurado.

VANDALISMO SENTIMENTAL | LOS PASOS DE CEBRA CON VERSOS EN MADRID
http://www.patriciamunoz.es/vandalismo-sentimental-boamistura/

“La inspiración y la manera de afrontar una obra ha cambiado mucho porque cada vez hemos sido más conscientes de la importancia que tiene hacer una obra que responda correctamente al lugar y al momento, al tiempo y al espacio. Nos obsesiona esa relación de la obra con el contexto. Por ello, ahora, la inspiración la buscamos directamente en el lugar, en sus historias y en su gente”

Tanto que cuando Boamistura tienen entre manos un proyecto algo más largo y grande de lo habitual, hacen un viaje inicial, una visita previa para VIVIR (en el más amplio sentido de la palabra), el lugar donde van a intervenir. Allí, durante algunas semanas, realizan talleres, juegos, dinámicas y una recogida de ideas con los vecinos que les ayuda a ir entendiendo, a través de las personas, el lugar y el contexto. Después, empiezan a diseñar, pero no comienzan a pintar sin antes preguntar a los vecinos qué boceto les gusta más. “Esa decisión les hace ser un poco responsables del paisaje urbano que van a tener, les hace parte del proceso artístico”, explica Javi. “No solo les involucramos decidiendo, sino que, en ocasiones les formamos y pintan con nosotros, para que también sea, literalmente, un proyecto de los vecinos”.

Sin embargo, y a pesar de lo especiales que son estas paradas Crossroads para Boamistura, actualmente confiesan que no podrían estar haciendo continuamente este tipo de proyectos colaborativos. “Son proyectos que te dejan posos muy fuertes y de los cuales luego te cuesta recuperarte. Digamos que dejan una ‘resaca’ muy fuerte y por eso intentamos articular nuestro calendario para alternar esos picos con otros proyectos que sean valles de intensidad”, explica Javi. Quién se lo iba a decir a los BOA de 2012 que contestaban acerca de su proceso creativo lo siguiente: “A menudo, la gente no tiene muy claro qué nos traemos entre manos cuando nos ven delante de la pared midiendo y bocetando”.

Y es que, mientras que en 2001, las herramientas de trabajo de ‘los cinco’ eran los sprays y las paredes de 2×6 m, ahora prácticamente no los utilizan para los cientos de kilómetros cuadrados (miles en algunas ocasiones). “Nos hemos adecuado a nuevas herramientas. Ha cambiado un poco el oficio y la profesionalidad. Antes no preparábamos las paredes debidamente y ahora detrás de un mural nuevo hay una preparación muy exhaustiva desde rascar la pared, darle una capa de sellante, darle una imprimación, las manos correctas de pintura… dentro de que nuestras obras son efímeras, sí que intentamos aplicar los materiales de la manera más óptima. No es cosa de durabilidad sino por el compromiso con el lugar y los vecinos”, explica Javier.

Sean cinco, cuatro o doce, utilicen sprays, rodillos o brochas, o pinten sobre paredes, suelos o barcas, en color o en blanco y negro, lo que no ha cambiado desde 2001 en la obra del colectivo es que detrás de cada intervención hay SIEMPRE un mensaje positivo, un golpe en las mentes y un soplo para el corazón. Una responsabilidad social tatuada en su ADN.

ARTÍCULO COMPLETO AQUÍ: http://www.duendemad.com/es/moda/moda-boamistura-x-tiwel

El mejor orgasmo de Madrid

Hace 7 años Madrid amaneció diferente. Con cientos de personas en las calles, decenas tomando las plazas y miles expectantes de saber qué es eso que estaba surgiendo en la capital.

El suelo de la plaza que preside Carlos III sobre su caballo se convirtió en el mejor colchón de Mayo y desde allí, desde el km 0, Madrid empezó a despertar. Y lo hizo bajo un cielo de San Isidro que esta vez cubría algo más que las vistillas, las rosquillas y los chulapos. Cobijó (y mojó) conciencias, esperanzas y gritos mudos de miles de jóvenes, mayores y niños, estudiantes, trabajadores y parados. Todos luchando por un mismo objetivo. Una democracia real donde el poder resida en el pueblo y donde se respeten los derechos universales. Un país donde no haya miedo a un futuro sin hogar y donde las personas sean más importantes que el ‘poderoso caballero’. Un país donde firmar un contrato no sea firmar tu explotación y donde tener tres carreras, dos máster y tres idiomas sirva de algo.

Ya no hay carteles en la plaza, pero si en las conciencias. Gracias Madrid por tu despertar, fue tu abrir de ojos más bonito. Tu mejor orgasmo.

ENTREVISTA | Miss Van

Nada de etiquetas para la PINTORA que marcó un antes y un después en el universo femenino del arte urbano

Miss Van

A pesar de que la calle fue su primer lienzo, Vanessa Alice, más conocida como Miss Van, resopla cuando escucha términos o etiquetas como ‘artista urbana o grafiti’. ‘Me considero, ante todo, pintora’, señala. ‘No me gusta la etiqueta de la calle, de hecho mi pintura se puede trasladar a cualquier soporte, en cualquier lugar. No está marcada por el grafiti y nunca lo ha estado’, sentencia.

A pesar de que la calle fue su primer lienzo, Vanessa Alice, más conocida como Miss Van, resopla cuando escucha términos o etiquetas como ‘artista urbana o grafiti’. ‘Me considero, ante todo, pintora’, señala. ‘No me gusta la etiqueta de la calle, de hecho mi pintura se puede trasladar a cualquier soporte, en cualquier lugar. No está marcada por el grafiti y nunca lo ha estado’, sentencia.

Por ello, URVANITY, la primera feria española dedicada al Nuevo Arte Contemporáneo, le queda tan bien. Porque ambos (artista y feria), huyen de etiquetas y prefieren reivindicar apellidos que no se limiten al arte urbano, sino que abarquen todas aquellas disciplinas y expresiones artísticas desarrolladas en el contexto urbano a partir de los años 70 y que evolucionan hasta los talleres, los estudios y las galerías.

En esta tercera edición de URVANITY, Miss van, junto con Dan Witz, Jan Kaláb y Sam3, forma parte de la nueva sección bautizada como Solo Shows, donde se puede contemplar su obra en un contexto propio y de manera independiente.

Fousion Gallery (Barcelona) será la galería encargada de exponer su obra, donde no faltarán, por supuesto, sus famosas poupées; muñecas coquetas, llenas de erotismo, provocación y sensualidad a la vez que de nostalgia y aires naif. Princesas a medio camino entre niñas y mujeres que plantan cara al muro con sugerentes labios, ojos rasgados y aires burlesque – pin
up.

“Recuerdo la primera que pinté, fue en Toulouse. Durante muchos años apunté la fecha y la calle donde las pintaba, pero luego lo dejé y es cierto, que me hubiera gustado mucho guardar aquello como registro para saber exactamente qué he hecho, cuándo y dónde. Hay algunas poupées que marcan algunas épocas, y otras que ya no me gustan nada”, confiesa.

Comenzó pintando en las calles de su Toulouse natal en 1993, cuando tenía solo 20 años. “Estoy contenta de haber empezado hace tantos años, cuando todavía ‘no había internet’. El proceso fue muy espontáneo, muy puro, muy sincero. Hoy, con las redes sociales, se ha perdido esa esencia. Estoy contenta de poder seguir pintando y haber visto evolucionar mi
arte, pero siempre desde esa visión de la cultura más antigua y tradicional de la calle”, explica.

Y es que, a pesar de huir de las etiquetas, es imposible no reconocer a Miss Van, como unas de las grafiteras más importantes de Europa y una de las primeras mujeres en romper los esquemas de un mundo artístico liderado por hombres. De hecho, la biografía de su web la reconoce como una de las pioneras en el movimiento femenino del Street art. Por ello, y
aunque sabemos que la respuesta puede ser una exhalación, le preguntamos sobre la mujer y el mundo del grafiti.

“Me cansa y me aburre este tema. Me aburren las preguntas sobre la diferencia entre hombres y mujeres, la situación de las mujeres en el grafiti… Hay mucha información en internet, cada uno puede informarse”, concluye.

Ha expuesto en Asia, en Europa y al otro lado del charco, en galerías de la talla de Merry Karnowsky en Los Angeles o la Jonathan LeVine Gallery de Nueva York. Ha pasado la mayor parte de su vida artística en Barcelona, donde vive actualmente, y es allí donde se siente a gusto, donde ha instalado su taller (a 10 minutos de la playa) y donde encuentra la inspiración.

“Cuanto más viajo más me doy cuenta de que no hay un lugar concreto para inspirarse. Cada uno con sus propiedades y sus encantos, inspira de manera diferente. Me cuesta mucho decidir aunque mi base ahora está en Barcelona desde hace 15 años. Estoy contenta de volver aquí, es una ciudad fácil para moverse. Ya no pinto en sus calles, pero todavía sobreviven algunos murales. Prefiero el trabajo en mi taller, me gusta ir a la playa que está a 10 minutos de éste, y me gusta el lado histórico de la ciudad. La parte ‘mala’ de la ciudad es el turismo y que la parte artística ya no se desarrolla demasiado bien y no ponen dinero ni energía en esto”.
Sin embargo, confiesa que no solo le inspiran los viajes, sino también “los encuentros, la energía de la gente, las películas, las exposiciones, la música…”

  • ¿Y las mujeres? ¿Qué mujeres artistas te inspiran? ¿Qué aportaron ellas que no pueden aportar los hombres?

“Frida Khalo, Leonor Fini, Leonora Carrington y mujeres del surrealismo”, contesta decidida. “La mujer aporta toda la sensibilidad, la delicadeza y sensualidad que quizá un hombre no puede o no tiene desarrollado de la misma forma. Es esencial tener la visión de la mujer para cualquier disciplina. No solo en el arte, sino para la vida en general. Es irremplazable. Por ejemplo, creo que la visión más interior de una mujer no la puedes pintar siendo hombre. Yo, como mujer, me permito más cosas a la hora de pintar. Me permito pintar de cierta forma que quizá podría parecer machista si lo hiciera un hombre. Pinto a mujeres fantasiosas, mujeres objeto, sensuales, provocativas, ambiguas… Y las pinto sin censura y tomando todo ese derecho y libertad para hacerlo desde mi condición de mujer”.

  • ¿Próximos proyectos? ¿Algún sueño cercano?

“Quiero escribir mi libro retrospectivo, seguir viajando, seguir exponiendo. He llegado a un punto que ya estoy haciendo lo que me gusta y estoy contenta con mi vida. Soy ambiciosa pero menos que hace 20 años y ya no sueño a gran escala. No quiero enfocarme solo en el trabajo, quiero seguir haciendo lo que estoy haciendo, seguir creando, volver a hacer algunos murales… Quiero centrarme en encontrar personas que me motiven e inspiren para seguir creando, colaborando… Es lo que pido; que la inspiración no pare y ser súper sincera con mi trabajo para no desconectarme de él en ningún momento”

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MUJERES ARTISTAS | URVANITY

Hilda, Martina, Laurina y Anna tienen todo y nada en común. La primera es color y geometría, la segunda minimalismo hecho mujer, la tercera ‘un pato con cabeza humana y viceversa y la última es madera, texturas y superposición de capas. Y a pesar de que sus estilos son universos diferentes, todas tienen en común cuatro grandes cosas: son artistas, mujeres, con raíces en el arte urbano y artistas invitadas de Urvanity.

HILDA PALAFOX

“Durante mucho tiempo, el arte fue un mundo de hombres, pero justo en este momento las mujeres estamos creando todo un movimiento y haciendo una diferencia. La mujer siempre ha sido mi mayor inspiración, pero ahora más que nunca”, confiesa Hilda Palafox, ilustradora, diseñadora, dibujante y artista de la escuela de diseño del Instituto Nacional de Bellas Artes de la Ciudad de México. “A veces, a lo largo de mi carrera, he sentido que se me ponían más barreras que a los hombres, pero trato de usarlo a nuestro favor; enfocarme en mirar hacia adelante, hacia el camino que grandes mujeres han creado para nosotras y seguir avanzando, derribando esas barreras”.

“Durante mucho tiempo, el arte fue un mundo de hombres, pero justo en este momento las mujeres estamos creando todo un movimiento y haciendo una diferencia.

Y a pesar de todas esas barreras, Poni (su pseudónimo), se ha consolidado como una de las artistas que mejor ensalza a la mujer con su arte. A través de líneas minimalistas, colores pastel (o blanco y negro, sus preferidos) y un hipnótico equilibrio compositivo, dibuja mujeres pensativas, nostálgicas, con miradas inexistentes, que a su vez desprenden una feminidad, una poesía visual y una fortaleza difícil de explicar. Como si ellas, sin necesidad de nada más que su propia naturaleza de mujer, fueran capaces de todo.

MARTINA MERLINI

“En general, el mundo del arte está muy orientado hacia el hombre. Raramente comparto galerías con otras mujeres y, en concreto, el escenario del arte abstracto también es muy masculino”, explica Martina Merlini (Bolonia 1986), la artista italiana que irá a Urvanity de la mano de Swinton Gallery.

Comenzó como ilustradora, con un estilo figurativo a caballo entre Milán y Berlín. Hoy, explora nuevas técnicas y materiales como la cera, el esmalte y la madera. “Soy por naturaleza una persona que ama lo multidisciplinar. Comencé mi carrera como diseñadora gráfica, seguí con la pintura figurativa y poco después, descubrí la tercera dimensión, desarrollando instalaciones y esculturas con madera curvada y telas teñidas a mano. Actualmente la madera es mi material favorito, por su facilidad de modificación, curvado y cortado”.

Sin embargo, esa ambición por descubrir nuevos campos le impide no seguir planteándose futuros retos y objetivos y nos adelanta que le encantaría centrarse más en el aspecto instalador y escultórico. “Comparto el estudio con muchos amigos que son impresores, diseñadores… por lo que siempre está muy concurrido y lleno de gente. Me gustaría también descubrir cómo mi trabajo puede cambiar, cambiando el entorno por completo. Creando sola, en una casa en la montaña, al lado del río”, explica.

Por encima de todo, Sol Lewitt es su inspiración, pero también “Bruno Munari, Anni Albers y los elegantes diseños de los Eames”, comenta.

Raramente comparto galerías con otras mujeres y, en concreto, el escenario del arte abstracto también es muy masculino”

LAURINA PAPERINA

Una inspiración muy diferente a la de Laurina Paperina (Rovereto 1980), artista italiana que cambia ese arte abstracto de Martina y esas mujeres poéticas de Poni, por Bob Esponja, el famoso Ungry cat o Mike Wazowski de Monstruos S.A (o el perro Zelda, uno de sus preferidos). “La cultura popular es mi pan de cada día: Las películas de serie B, los fanzines, los dibujos animados y los videojuegos siempre han sido de inspiración. En particular las películas de terror de los años ochenta y noventa, hicieron que saliera a la luz mi vena splatter. Pero también el arte contemporáneo y los artistas del pasado han influido en mi investigación. Por ejemplo, Bosch y Bruegel, artistas visionarios del siglo XVI fueron fundamentales para el desarrollo de mi reciente serie de obras titulada ‘Apocalypse Now’, grandes pinturas sobre el lienzo donde escenarios apocalípticos abarrotados se mezclan con la iconografía pop y la sátira social”.

‘Apocalypse Now’, grandes pinturas sobre el lienzo donde escenarios apocalípticos abarrotados se mezclan con la iconografía pop y la sátira social”.

ANNA TARATIEL

Y ante el caos de Paperina, Anna Taratiel (Terrasa 1982) aporta el equilibrio. “En mis trabajos el color es el protagonista, el responsable de transmitir emociones. Las líneas y las formas son las que aportan la lógica y la razón”, explica. Comenzó pintando en el año 2000, en la calle, en
los muros, bajo el pseudónimo de OVNI, con el mismo equilibrio, geometría y color que ahora reina en su taller. “La calle es mi punto de partida, a partir de ahí se desarrolla toda mi carrera artística y no voy a esconder que pintando murales me siento muy cómoda”, confiesa la artista. “Lo que me interesa de cada proyecto, es el proceso. Es decir, todo lo que ocurre desde que me lo encargan, hasta que lo finalizo y lo enlazo con el siguiente. Vivo el arte como la vida, de una manera continua y sin interrupciones”.

Vivo el arte como la vida, de una manera continua y sin interrupciones

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