Señoras que hablan de culos y niños que creen ser Monet

El segundo día del año lo he pasado en el museo.

He aprendido que uno de los primeros photoshopeadores (así le he bautizado yo…) fue el fotógrafo francés Le Gray que, obsesionado con inmortalizar las olas del mar a la vez que la luz que se colaba y silueteaba las nubes (imposible de conseguir en la época por los tiempos de exposición en la fotografía), decidió mezclar y superponer dos negativos y juntarlos manualmente por la línea del horizonte. BOOM.

Tras dos horas entre impresionistas, me he dado cuenta que podría pasarme cinco o seis si hubiera más asientos frente a los cuadros. ¿Por qué hay tan pocos y tan incómodos asientos en los museos? Siempre he pensado que es un gesto sencillo que invitaría a MIRAR y no solo a VER. A observar, a analizar, a dejar que el cuadro nos diga algo, nos transmita (o no) lo que fuere y nos obligue a reflexionar. La sobriedad y lo viejuno de los museos es algo que siempre me ha cabreado. La falta de interacción, el ‘entra, observa y vete’, la ‘unidireccionalidad’,  la falta de información, de audioguías del siglo XIX y protocolos absurdos.

Y es que, en la era de las redes SOCIALES, donde emisor y receptor se intercambian los papeles, donde dos pantallas y varios estímulos a la vez no son multitud, y donde la inmediatez y la falta de concentración (máximo 8 segundos) es un hecho, las grandes (y pequeñas) exposiciones siguen siendo estáticas, sobrias y lugares donde el receptor no tiene ningún papel, más que observar obras que quizá no entienda o no conozca.

Llamamiento a los museos, a los gestores y las gestoras culturales, los curators, los comisarios y comisarias de arte… ¿no creéis que es hora de subirse a la ola? ¿no creéis que el visitante del 2020 no es igual ni observa igual que el de 1990?

En la era de las redes SOCIALES, donde emisor y receptor se intercambian los papeles, donde dos pantallas y varios estímulos a la vez no son multitud, y donde la inmediatez y la falta de concentración (máximo 8 segundos) es un hecho, las grandes (y pequeñas) exposiciones siguen siendo estáticas, sobrias y lugares donde el receptor no tiene ningún papel, mas que observar obras que quizá no entienda o no conozca.

Después de esta reflexión/cabreo repentino en la sala 2 (cuando mi espalda ya empezaba a parecerse a la de una señora de 70) un niño le decía a su padre, ‘¿Y éste de quién es, Papá?’ ‘ De Monet, hijo, de Monet’ – el niño – ‘pues eso que hace Monet es fácil’ – el padre- ‘Pues hazlo tú hijo’ – ‘pues vale, en casa lo hago’. Y ahí ha venido a mi mente el capítulo de ‘Who’s afraid of contemporary Art’  donde Kyung An (Assistant Curator en el Guggenheim Museum de New York) nos explica la NO relación de la dificultad con la necesidad de ser arte o no. Sea como sea, ese niño, mola.

Más adelante, en las últimas salas, cuatro señoras (muy señoras) charlan entre ellas en uno de esos incómodos bancos del centro de la sala. Hablan con otra señora que las acompaña en silla de ruedas. ‘¿Sabes? Hoy en día también hay culos como ese (dice una de ellas señalando el cuadro donde se ven los glúteos de un hombre que posa desnudo) lo que pasa que no se dejan ver, pero son igual de bonitos o más’. NADA MÁS QUE AÑADIR. Magníficas ellas, mágníficas.  

Y tras enamorarme de nuevo del desayuno tras el baño de Degas y su bailarina basculando, he salido de la sala, justo cuando anunciaban el cierre de puertas. Segundo día del año, finiquitado. Con reflexión (reflexión-cabreo), dolor de espalda y muchas horas de arte al canto.

Los impresionistas y la fotografía_Thyssen_madrid_Arte

El mejor orgasmo de Madrid

Hace 7 años Madrid amaneció diferente. Con cientos de personas en las calles, decenas tomando las plazas y miles expectantes de saber qué es eso que estaba surgiendo en la capital.

El suelo de la plaza que preside Carlos III sobre su caballo se convirtió en el mejor colchón de Mayo y desde allí, desde el km 0, Madrid empezó a despertar. Y lo hizo bajo un cielo de San Isidro que esta vez cubría algo más que las vistillas, las rosquillas y los chulapos. Cobijó (y mojó) conciencias, esperanzas y gritos mudos de miles de jóvenes, mayores y niños, estudiantes, trabajadores y parados. Todos luchando por un mismo objetivo. Una democracia real donde el poder resida en el pueblo y donde se respeten los derechos universales. Un país donde no haya miedo a un futuro sin hogar y donde las personas sean más importantes que el ‘poderoso caballero’. Un país donde firmar un contrato no sea firmar tu explotación y donde tener tres carreras, dos máster y tres idiomas sirva de algo.

Ya no hay carteles en la plaza, pero si en las conciencias. Gracias Madrid por tu despertar, fue tu abrir de ojos más bonito. Tu mejor orgasmo.

St James, el barrio más lujoso de Londres

A menos de una calle del bullicio de Picadilly, se encuentra la tranquilidad de un nuevo barrio emergente; St James. En él se mezcla tradición, calidad y lujo a partes iguales. El que un día fue el distrito de espías y dandys, renace hoy con el ADN más British y chic de Londres.

Pasear por el barrio St James es pasear por la cima del lujo. Galerías de arte, cafés, clubs privados y tiendas, muchas tiendas. Y todas ellas con auténticas joyas dentro. Sus escaparates son de mármol, están adornados con flores y todos relucen dorados ante el tímido sol londinense. Pero el encanto no solo se queda de puertas a fuera. Dentro, cada establecimiento esconde numerosos secretos que les convierten en únicos y en dignos de estar entre las calles más exclusivas de la ciudad. Celebrities, Lords e incluso la reina de Inglaterra son algunos de sus clientes más habituales. Continuar leyendo “St James, el barrio más lujoso de Londres”

Auschwitz, pisando el suelo donde la historia y los números duelen

A priori, 4 millones puede ser un número más, una cifra elevada, un cuatro seguido de seis ceros. Sin embargo, cuando detrás de cada unidad, hay una persona, un apellido y una condena a muerte, esa cifra deja de ser un número y termina recitando una auténtica pesadilla llamada Auschwitz.

Al entrar en uno de los barracones principales podemos leer: The one who does not remember history is bound to live through it again. Se trata de una cita del poeta y filósofo español Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santayana y no veo mejor manera de empezar esta entrada que citándola para que quede claro que no debemos olvidar la historia. Si no, estaremos condenados a cometer los mismos errores del pasado. 

Cuatro millones de personas fueron asesinadas en los campos de concentración y exterminio Nazi de Auschwitz – Birkenau. La mayoría (más de la mitad) eran judíos, 75.000 polacos, 18.000 gitanos, 15.000 prisioneros de guerra. Pero hasta que no pisas el suelo de Auschwitz, esos números no duelen como tienen que doler. Ya el cartel de entrada produce escalofríos. Arbeit macht frei, (el trabajo os hará libres).  Continuar leyendo “Auschwitz, pisando el suelo donde la historia y los números duelen”

Kylu, el primer bebé beluga de Europa ha nacido en Valencia

Puede que Yulka no lo sepan, pero ella y Kairo acaban de hacer historia. Son los papás del primer bebé beluga de Europa. Empezaron a escribir la historia hace casi año y medio, en el verano de 2015, cuando Yulka se quedó embarazada de manera natural. Desde entonces, Yulka se convirtió en la reina del acuario y el ojito derecho (que ya lo era) de todo el equipo de entrenadores. Hasta que, después de 500 días de embarazo, el 15 de noviembre, vino al mundo Kylu, la única cría de beluga en Europa. Ahora, el acuario de ártico del Oceanogràfic de Valencia tiene un nuevo protagonista y un nuevo ojito derecho.     Continuar leyendo “Kylu, el primer bebé beluga de Europa ha nacido en Valencia”

Pongamos que hablo de Joaquín | Crónica del concierto en Madrid

“Hay rimas que se reinventan bajo los mismos sombreros y esperamos que a sus oídos les plazcan” decía una voz rota que no podía ser otra que la de Joaquín. Y es que, si hablamos de Sabina, no puede ser otro sombrero que un bombín, el mismo que anoche vistió Madrid para recibir al Maestro con más 10.000 brazos abiertos esperando vivir en una misma noche, 500 noches para una crisis. Un telón rojo teatral de terciopelo y su incondicional banda, le esperaban sobre las tablas tocando los primeros acordes de Ahora que, hasta que segundos después llegó él para entonar, junto con un antiguo palacio de los deportes hasta la bandera, aquello de “ahora que estoy más vivo, de lo que estoy…”. Y vaya si lo estaba; después del gatillazo del 14 de diciembre de 2014 en el mismo escenario, el de Úbeda aguantó nada más y nada menos que 3 horas de concierto a sus 66, “cincuenta y quince dicen que aparento”, bromeaba. Continuar leyendo “Pongamos que hablo de Joaquín | Crónica del concierto en Madrid”

Chema Madoz, con M de Maravilloso

Hay gente que nace con un don; con un buen oído, una flexibilidad de infarto, una destreza perfecta para transformar la realidad en pintura… Chema Madoz, sin duda, ha nacido con uno, pero va más allá de una simple habilidad. Chema es capaz de ver en los objetos lo que nadie ha visto antes. Es capaz de sacarles de su naturaleza ordinaria para crear algo totalmente extraordinario. Chema mira con otros ojos, con otra mirada. Encuentra historias y mensajes donde parece no haberlas, en los objetos más cotidianos. Continuar leyendo “Chema Madoz, con M de Maravilloso”

Campeonato Mundial de Salsa 2015

Por sexta vez consecutiva, los profesionales más relevantes del baile latino se han congregado en la capital para celebrar la sexta edición del Madrid Salsa Festival. Un gigantesco evento que combina espectáculos, talleres, formación, competición y ocio en un mismo recinto; el Hotel Madrid Marriott Auditórium el hotel más grande de Europa, que, después de su reciente renovación (con una inversión de 25 millones de euros) y adhesión a la cadena Marriott International, lució un nuevo interiorismo (mucho más minimalista y moderno) diseñado por Requena y Plaza. Continuar leyendo “Campeonato Mundial de Salsa 2015”