Carta a Madrid | Madrid castiza, más chulapa que nunca

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Hace algunos años, cuando estuve lejos, a varios países de distancia y la eché de menos como nunca, escribí esta carta. Si la has conocido de verdad, sabrás de lo que hablo cuando digo que ella es la más bella, la más castiza y la más chulapa de todas. Hoy, más que nunca, estás preciosa, Madrid. 

 

Últimamente me hablan mucho de ti. Dicen que eres enorme, que pocos llegan a abrazarte entera y que aun así conservas tu figura. Tus medidas van en aumento pero siempre en proporción y siempre siendo igual de perfecta.

Dicen que respiras rápido, que tu latido es casi de infarto y que aun así nunca se te ha parado el corazón. Dicen que eres la que no duerme, la que siempre anda despierta y con los ojos bien abiertos. Que tienes cuatro arterias en ese corazón que late, y que aun así, los atascos son el pan de cada día. Dicen que hablas en voz muy alta y que el ruido no te molesta, que de hecho ya ni lo oyes. Que las sirenas, los coches y el hablar de la gente es tu banda sonora preferida y que el chotis es tu apellido.

Dicen que eres altísima, que no te hacen falta tacones. Que miras siempre desde arriba y que acaricias el cielo con la punta de tus dedos. Que hay gigantes que viven contigo y que ven como el sol se esconde en tu horizonte. Que te bañas en el Manzanares y que cantas en el calderón, que te vistes de chulapa y que no hay quien se ponga la parpusa tan bien como lo haces tú. Por algo eres castiza

Dicen que presencias miles de historias al día y que olvidas rápido para poder recordar lo que va ocurriendo. Que fuiste la primera en empezar “la movida”y que en los 80 te convertiste en la protagonista de España entera. Dicen que te han compuesto millones de canciones y que eres la musa perfecta para los poetas. Que has paseado con los más grandes de la mano y que siempre acababais en Chicote tomando algo. Dicen que eres coqueta, que te miras en el espejo del lago del retiro y te dejas fotografiar poniendo siempre la mejor de tus sonrisas.

Dicen que te sacaste el título de Capital con la ayuda de Felipe II y que lo luces con orgullo allá donde vas. Que no importa cuántos vayan a visitarte, que tienes ojos para todos y espacio para el doble o más.

Dicen que de noche te pones preciosa, que aunque las luces y neones decoran tu piel, brillas sin ellas con luz propia. Que sacas tu lado más rebelde, y más sensual y que te vuelves provocativa. Que engañados nos tenías por el día, con tu carita de niña buena y tu caída de ojos de lady encantadora. 

Dicen que es increíble ver cómo te desvistes y te dejas ver a la luz de la luna. Cómo te sueltas el pelo y te conviertes en la más heavy de Arguelles o te plantas un vestido y conquistas con tus andares a todo el que pase por Tribunal. Dicen que el cuero, el Rock and Roll y la cerveza te sientan tan bien como un pintalabios, una camisa y una copa de vino en la mano. Que te adaptas a lo que sea, que eres todoterreno, que te gusta la variedad y que adoptas a todo aquel que te mire sonriendo.

Dicen que no te importa comer de pie y pedir lo que vas a tomar a gritos, y que no hacen falta papeleras en tus mejores bares, sino que el palillo, la servilleta o las pipas, van directas al suelo sin que nadie te mire mal. Que las 10 de la noche es solo el principio y que el día acaba a las 10 del día siguiente. Que no hace falta reloj de pulsera, que tú ya tienes el tuyo propio, y que solo hace falta alzar la mirada entre tus piernas para ver ese reloj rojo incansable marcando la hora en lo alto de la Gran Vía.

Dicen que contigo siempre es viernes y que un plan de tranquis, con unas cervezas por la tarde, a eso de las 7 en La Latina puede terminar convirtiéndose en la mejor noche de la historia con un GynTonic en la mano y siendo las 7 de la mañana.

Que quien te conoce termina enamorándose de ti y dejándose la vida en cada uno de tus rincones. Que después de conocerte ya puede uno irse al cielo tranquilo y que si puede ser al tuyo, mucho mejor.

Que un tal Sabina es uno de tus amantes y que te quiere tanto como tú a él, pero que no eres de atarte a nadie y te niegas a quedarte con solo unos labios y que ya han sido varios los que cayeron en tus redes y terminaron acostándose contigo.

Dicen que eres un culo inquieto, que te encanta el arte, la música y el teatro. Que te encanta sentarte en los cafés de tirso y escribir todo lo que recuerdas de los años 30, cuando los poetas del 27 paseaban por tu barrio de las letras. Y contar a tus visitantes lo bien que bailabas en las verbenas, chulapa tú y comías las tontas o las listas en la pradera de San Isidro.

Dicen que no saben cómo, pero que eres capaz de parar el tiempo y hacer que los días duren más de 24 horas. Que alucinan cuando te conocen de verdad, cuando pasan años contigo y te empiezas a mostrar tal como eres, sin maquillaje que valga, porque eres casi más bonita que con cualquier sombra de ojos y cualquier raya.

Ojalá algún día nos presenten y tenga el placer de conocerte para decir de primera mano, que eso que dicen es la pura verdad. 

Y aquí os dejo el vídeo que realicé hace unos meses para ilustrar todo aquello que hace años escribí sobre Madrid. Espero que os guste. 

¿Y tú? ¿Eres de los que, como yo, se han enamorado de Madrid? ¿Qué hizo que cayeras en sus redes? ¿Qué es lo que crees que le hace así de especial? ¡Cuéntame en comentarios y enamorémonos juntos de Madrid!

Autor: Patricia Muñoz Cabalero

Adoro Madrid, nací completamente enamorada de ella. Y así, hasta el día que conocí Cracovia y descubrí que se puede entregar el corazón a más de una. El arte y la fotografía son mi perdición y junto con el papel y el bolígrafo, mis fieles compañeras. Mi especialidad, el arte urbano.

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