Maya Hansen y su 5ª avenida

Maya Hansen MBFW
  Es decir corsé y no poder evitar pensar en Maya. Maya Hansen, es sinónimo de curvas, de cinturas de avispa, de sencillez y perfección a la vez. No hay desfile que no deje a los asistentes con la boca abierta y el aplauso en mano. Y personalmente, con unas ganas inmensas de, algún día, poder vestir una de esas obras maestras. Y este año no fue una excepción. La pasarela de Mercedes Benz Fashion Week, recibió a Maya el 4 de febrero a las 10.30 de la mañana. A pesar de ser el primer desfile del día, la pasarela estaba al completo. Maya confesaba en una entrevista después del desfile, que “con el frío que hacía y el madrugón, tenía todo para que los invitados se quedasen rezagados en la cama. Y sin embargo, han venido todos”, agradecía. Esta vez, Maya nos llevó a los años 50, a la 5ª avenida de Nueva York, a los bares de Jazz, al lujo de la gran ciudad. Comenzó (como ya es habitual en sus desfiles) con un vídeo introductorio precioso, obra de Sergio Ojeda. Me reservo las descripciones y dejo que seáis vosotros quienes opinéis. La primera aparición del desfile la hizo Juncal Rivero, espectacular, como siempre, encorsetada por un vestido negro, largo, de raso y terciopelo adornado con cristales de Swarovski. No eran solo los cristales lo que brillaban en la pasarela, sino que Juncal deslumbró por sí misma con su elegancia, su carácter y su media sonrisa que lució a cada paso hasta detenerse frente a las cámaras de la prensa. La colección 5th Avenue de Maya Hansen, ha sido esta vez más clásica y menos cañera que las anteriores. “He dado un paso más allá de los corsés puros. He procurado hacer vestidos largos, pero sin perder la técnica corsetera” decía Maya para una entrevista de la MBFW. “Me apetecía una colección más clásica ya que la anterior era muy cañera” Esta vez, los protagonistas no fueron solo los corsés. Maya presentó una colección con trajes de chaqueta, faldas, vestidos largos y algunos incluso alejados de las ballenas y las formas rígidas tan características de Maya. Los zapatos de la colección fueron, de nuevo, obra de Esther Calma, que ya nos conquistó en la anterior colección con sus tacones con “cola de caballo” Anton Heunis se encargó de las joyas y Biliana Borissova de los tocados. Y no puedo acabar sin mencionar la gran y acertadísima elección que tuvieron con la música para presentar esta colección. El jazz y el blues de los 50 conquistaron la pasarela. Y cuando creí que ya no podía ser más incondicional de Maya, sonó en la pasarela, Billie Jean de “ÉL”, el Rey del Pop, en versión Jazz y con voz femenina. Ahí me ganó.
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Autor: Patricia Muñoz Cabalero

Adoro Madrid, nací completamente enamorada de ella. Y así, hasta el día que conocí Cracovia y descubrí que se puede entregar el corazón a más de una. El arte y la fotografía son mi perdición y junto con el papel y el bolígrafo, mis fieles compañeras. Mi especialidad, el arte urbano.

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